¿Por qué cultivar en la niebla?
La niebla costera aporta humedad constante y filtra la luz dura que espiga la lechuga y raja los tomates. Un huerto de niebla cambia los cultivos sedientos de sol por lo verde, lo enraizado y lo paciente — y a cambio, casi nunca hay que regarlo en verano.
Qué crece de verdad
El cuadro de honor del huerto de niebla: kale, acelga, habas, patatas, puerros y toda lechuga conocida por la ciencia. La lista de los desengaños: tomates, pimientos, melones — todo lo que necesita calor para endulzar.
La única regla
Planta lo que el clima quiere cultivar, no lo que el catálogo quiere vender. La niebla no es un obstáculo para el huerto. La niebla es el huerto.